Muchas veces hablamos de viajar mejor, pero pocas veces nos detenemos a maximizar todos los beneficios que ya tenemos. Este viaje fue un recordatorio de eso.
Todo empezó con algo sencillo: el crédito semi-anual de $300 para hoteles de Amex. Ese beneficio que está ahí, disponible, pero que mucha gente deja perder porque “después lo uso” o porque piensa que es complicado. Spoiler: no lo es.
Reservamos en Cénica Porto Hotel, Curio Collection by Hilton usando el programa The Hotel Collection de Amex y, desde ese momento, el viaje empezó a sumar sin que yo sacara más dinero del bolsillo.
El crédito de $300 aplicó directamente a la estadía reduciendo el costo real de la noche. Pero ahí no terminó la historia.
Al llegar, vinieron los extras que marcan la diferencia:
Upgrade de habitación, sujeto a disponibilidad (y sí, se notó). Early check-in, ideal después de un viaje largo. Late checkout, que te regala horas valiosas sin prisas. Y si no faltaba más, un crédito adicional de $100 del hotel, que usamos tranquilamente para una cena. Buena comida, y buenos tragos.
Al final, no fue solo “usar un crédito”. Fue convertir un beneficio de tarjeta en una experiencia más cómoda, más relajada y mejor pensada. De esas que hacen que el viaje se sienta redondo.
La lección es simple:
viajar bien no siempre es gastar más, es saber cómo y cuándo usar lo que ya tienes.
Si tienes una Amex Platinum y todavía no has usado tu crédito de hotel este año, revísalo. Quizás tu próxima cena, tu próximo upgrade o tu próximo late checkout ya están pagos…
Porque cuando viajas así, literal, te mueves como Pedro por su casa ✈️💳
Si aún no la tienes y quieres conocer más, entra aquí.





